Spanish
Roro El Rugidos
Submitted by Yuma County on Thu, 05/12/2022 - 11:30amAudio File:
Click Clack Moo Vacas Escritoras
Submitted by Yuma County on Thu, 05/12/2022 - 11:28amAudio File:
El Increible Barco del Capitan Marco
Submitted by Yuma County on Thu, 05/12/2022 - 11:05amAudio File:
El Pirata con Pata de Pata
Submitted by Yuma County on Thu, 05/12/2022 - 10:41amAudio File:
Los Tamales de Ana
Submitted by Yuma County on Thu, 05/12/2022 - 10:25amAudio File:
Arriba en el Arbol
Submitted by Yuma County on Tue, 05/10/2022 - 6:44pmAudio File:
Winnie-the-Pooh y la cola de Ígor
Submitted by LibraryCall on Tue, 05/03/2022 - 2:15pmAudio File:
Transcript:
Este cuento se llama Winnie the Pooh y la cola de Ígor escrito por A.A. Milne. Esta es una adaptación y grabación de LibraryCall.
En un rincón del bosque, Ígor, el viejo burro gris, estaba solo pensando en cosas. A veces pensaba con tristeza para sí mismo: "¿Por qué?" y a veces pensaba: "¿Cuándo?" y otras veces pensaba: "¿Cuál?", y luego no sabía muy bien en qué estaba pensando. Entonces, cuando apareció Winnie the Pooh, Ígor se alegró de dejar de pensar por un momento para decirle: "¿Cómo estás?" de una manera sombría.
"Bien.
Malote, el duende tramposo
Submitted by Merced County LC26 on Tue, 04/26/2022 - 4:06pmAudio File:
Transcript:
Malote, el duende tramposo
Muy cerca de la Ciudad de las Hadas vivía Malote, el duende tramposo. Malote vivía en una cueva oscura y húmeda, a la que las hadas no se acercaban nunca. Todas sabían que Malote era peligroso, así que se mantenían siempre muy lejos de él. Y, si se lo encontraban, huían y daban la voz de alarma.
En la Ciudad de las Hadas había un dicho: “Cuanto más lejos esté Malote el tramposo, mejor”.
La pequeña hada Lucibella se sabía el dicho de memoria, y lo repetía sin parar.
El caracol y el rosal
Submitted by Merced County LC26 on Tue, 04/26/2022 - 3:57pmAudio File:
Transcript:
El caracol y el rosal
Alrededor del jardín había un cerco. Al otro lado del cerco se extendían campos y praderas donde pasaban ovejas y vacas. En el centro del jardín crecía un rosal lleno de flores. Entre estas rosas vivía un caracol.
-¡Paciencia! -decía el caracol-. Ya llegará mi hora. Haré mucho más que dar rosas.
-Esperamos mucho de ti -dijo el rosal-. ¿Podría saberse cuándo me enseñarás lo que eres capaz de hacer?
-Me tomo mi tiempo -dijo el caracol-. Ustedes siempre tienen prisa.