Spanish

Felicia y las Clavelinas Rosadas (Felicia and the Pot of Pinks)

Transcript: 
“Felicia y las Clavelinas Rosadas” Había una vez un pobre trabajador, que cuando sabía que no le quedaba mucho de vida, deseo dividir sus posesiones, entre su hijo e hija, a quien amaba tanto. El los llamo, y les dijo, “su madre me trajo como dote cuando nos casamos dos banquitos de madera, y una cama de paja. Aparte de eso, tengo una gallina, una maceta de clavelinas rosadas, y un anillo de plata, quien me lo regalo una señora de una familia noble quien se hospedó un día en mi cabaña.

La Rana (The Frog)

Audio File: 
Transcript: 
“La Rana” Había una vez una mujer con tres hijos. Y aunque ellos eran campesinos, vivían bien de sus tierras, la cuales producían ricas cosechas. Un día, los hermanos le dijeron a su madre que les gustaría casarse. La madre les contesto, “Hagan lo que quieran, pero asegúrense que elijan una mujer que sea buena ama de casa, y conozca cómo cuidar de sus negocios. Tomen cada uno de ustedes estas madejas de lino y llévenselas a las que escojan para sus esposas.

La lechuza y el saltamontes

Audio File: 
Transcript: 
Este cuento se llama La lechuza y el saltamontes escrito por Esopo. Esta es una adaptación y grabación de LibraryCall. Las lechuzas siempre duermen durante el día. Después de la puesta del sol, cuando la luz se desvanece del cielo, las lechuzas se despiertan. Emergen de los árboles, parpadean con sus grandes ojos y vuelan hacia el cielo nocturno.

El niño que quería más queso

Audio File: 
Transcript: 
Este cuento se llama "El niño que quería más queso”, un cuento de Holanda escrito por William Elliot Griffis y leído por Daniel Fernando. Esta es una adaptación y grabación de LibraryCall. Klaas era un niño holandés que vivía en una granja con muchas vacas. Siempre tenía buen apetito, y su madre decía que su estómago no tenía fondo. Su cabello era el color de camote, y se ponía un par de zapatos de madera que hacían un montón de ruido cuando corría rápido para atrapar un conejo, o cuando caminaba a la escuela en el camino de ladrillos.

La Gallina Roja

Audio File: 
Transcript: 
“La Gallina Roja” La Gallina Roja vivía en corral de una granja. Pasaba casi todo su tiempo buscando lombrices. A ella le encantaba comer lombrices, gordas y deliciosas, y pensaba que eran absolutamente necesarias para la salud de sus bebes pollitos. Cuando encontraba una lombriz ella los llamaba. Cuando ellos venían, ella despedazaba la lombriz en cachitos y se los repartía. Ella si andaba muy ocupada. El Gato, que flojamente dormía junto la puerta de la granja, no se molestaba en asustar al Ratón quien corría por aquí y por allá, por todos lados a su gusto.

El Cuento del Conejito Benjamin

Audio File: 
Transcript: 
“El Cuento del Conejito Benjamín” Una mañana un conejito estaba sentado junto la orilla de un rio. Escuchaba atentamente con sus orejas el ruido de un caballo marchando. Era un carruaje y lo estaba manejando el Sr. McGregor. Sentado junto a él estaba la Sra. McGregor, quien tenía puesta su mejor sombrero de salir. Tan pronto que pasaron, el pequeño conejito Benjamín cruzo la carretera y siguió su camino – con un saltido y brinco – fue a visitar a sus parientes, quienes vivían en el bosque detrás del jardín del Sr.

La leyenda del viento del norte

Audio File: 
Transcript: 
Este cuento se llama La leyenda del Viento del Norte, escrito por Mary Catherine Judd y leído por Lorena Romero. Esta es una adaptación y grabación de LibraryCall. Un día, el travieso Viento del Norte vio a un niño comiendo su almuerzo debajo de un árbol. Justo cuando el niño estaba a punto de morder su torta de carne asada, el Viento la sopló fuera de sus manos. El Viento del Norte se rio. "¡Eres horrible, Viento del Norte!", gritó el niño. "¡Devuélveme mi torta!

Blancanieves

Audio File: 
Transcript: 
Este cuento se llama Blancanieves, escrito por los hermanos Grimm, y adaptado y leído por Lorena Romero. Esta es una grabación y traducción de LibraryCall. Érase una vez un rey y una reina que tuvieron una hija. El cabello de la niña era negro como una piedra obsidiana. Sus cachetes eran rositas como las rosas, y su piel era tan blanca como la nieve. Y por eso, la llamaron Blancanieves. Lamentablemente, la reina murió después de darle luz, por lo que la niña nunca conoció a su madre.